Señales físicas, documentales y de comportamiento que confirman que un Maine Coon es realmente puro.
Un Maine Coon puro presenta cabeza rectangular, orejas grandes con mechones (lynx tips), cola extra larga y tupida, pelaje semi-largo con collar y pantalones marcados.
La única prueba definitiva es el pedigrí emitido por asociaciones internacionales (TICA, CFA, WCF) más el ADN de línea. Sin ese documento, hablamos de gato tipo Maine Coon, no puro.
El temperamento es otra pista: el Maine Coon puro es sociable, sigue a su humano por la casa y suele emitir 'chirridos' característicos.
